Actor, productor y director de cine. Su nombre se repite en más de 44 películas dominicanas, más de 5 miniseries y más de 16 obras de teatro. Es nuestro presentador.

Inicios

Frank Perozo iba para doctor, pero la actuación puede estar agradecida: la empatía de experimentar meterse en los zapatos de otros terminó por seducirle. Con tan solo un año de carrera de medicina, le confesó a su papá que en vez de usar el dinero para pagar la matrícula de la universidad, costeaba a un profesor particular que le enseñara a actuar.

Esa confesión se tradujo a que no solo de la lucha vivía Jack Veneno. Frank Perozo, también. Pero no de la libre. Sino de esa en la que, por castigo te quitan los recursos y, por absorber las consecuencias de tus sueños, llegas desde Santiago hasta la capital a tomar un curso de actuación para cine y televisión con el productor Alfonso Rodríguez, con solo 500 pesos en los bolsillos.

Aunque el precio de curso eran RD$3,600, ese día la “ciencia de la vida” demostró que tal vez los principios básicos de la negociación, más que en la universidad, se pueden aprender en la puerta de entrada de un taller de actuación. Pues, lo que Frank no tenía en papeletas ni monedas, los tenía en poder de persuasión y de montar escenas situaciones. Justo antes de entrar a las clases, le hizo creer a Alfonso que él era “Director de Casting” en Santiago y que conocía y se codeaba con todos los actores de la “Ciudad Corazón”. Con ese “cargo profesional”, Alfonso ve una oportunidad para entrar al mercado cibaeño y acuerdan que el curso le saldría gratis si Frank le organizaba un taller con un grupo de 30 personas en Santiago.

Su entrada a la pantalla chica

Y así, como la araña teje su tela, el destino comenzó a entretejer los hilos de una estrecha relación laboral que, de alguna manera, sentaría a Frank en el tren imaginario en el que viajan todos aquellos que montan su destino en la industria del entretenimiento. Lo confirma el dato de saber que entra a la pantalla chica como parte del proyecto de miniseries que desarrolló Alfonso en los 90’s, actuando para algunas como Trío en Altamar, La Olla y Un Asalto en la Lincoln.

Y así, como la araña teje su tela, el destino comenzó a entretejer los hilos de una estrecha relación laboral que, de alguna manera, sentaría a Frank en el tren imaginario en el que viajan todos aquellos que montan su destino en la industria del entretenimiento. Lo confirma el dato de saber que entra a la pantalla chica como parte del proyecto de miniseries que desarrolló Alfonso en los 90’s, actuando para algunas como Trío en Altamar, La Olla y Un Asalto en la Lincoln.

No obstante, si a Frank hay un rasgo que lo define es ese que anuncia que no puede quedarse quieto. Movido por ese don de salir a buscar más y gracias a un pasaje que le regala Hemky Madera, actor dominicano y uno de sus amigos más cercanos, se va a vivir a Nueva York. Y pudo hacerlo sin buscar visa, pues Frank nació realmente en Puerto Rico aunque es dominicano de crianza y corazón.

Entre sacrificios y Al Pacino

Una vez en suelo gringo, con sacrificios prepara la formación de su carrera y estudia producción teatral en Actors Studio con profesores como Marisa Tomei, Ellen Burstyn y Al Pacino, a quien tenía que conseguirle guineos, almendras y agua a cambio de sus enseñanzas. Sí, porque si algo hay que aclarar es que el camino académico de Frank no tuvo tendida una alfombra roja ni confetti con brillo.

Imaginen, como no podía costear esos estudios intercambió un cupo dentro de esas aulas por trabajo y servicios. Es decir que también debía de limpiar el teatro, los baños y palear la nieve como una forma estilo trueque de costear esos estudios. También recibió clases de teatro en Repertorio Español, considerado el mejor de habla hispana en Estados Unidos y donde junto a Waddy Jáquez montó la obra "Migrantes".

Después de las quiebras, vienen otros roles y… ¡premios!

Su regreso, coincidió con un despegue de los programas de telerrealidad y del cine dominicano. Con esa oportunidad, en 2012 Frank creó el reality show “De la Calle al Cine”, un proyecto bajo la visión de hacer cine independiente reclutando y capacitando jóvenes actores para que trabajarán en obras y producciones cinematográficas propias.

De eso último, quedaron solo las ganas. Ante la premisa de que si pasar trabajo para cumplir tus sueños fuera arte, la vida de Frank Perozo hubiese dado para poner múltiples colecciones en el mismísimo Museo del Louvre de París; porque aún siendo famoso y ganando premios, la escasez financiera volvió a ser parte de sus bolsillos.

No obstante, el que es polifacético tiene la primera arma para rebasar los momentos difíciles. Y fue caer nuevamente en quiebra que le permitió visualizarse en otro rol y visión dentro de la industria fílmica: como productor, desde su propia compañía. Así en 2013, aunque no tenía un céntimo para invertir, recauda el dinero entre amigos y la productora Larimar Films para comprar los derechos de la película ¿Quién manda?

A partir de ahí Frank pasó de la escasez a la abundancia y no precisamente en efectivo, pero sí en reconocimiento. Se llevó 8 premios La Silla y tres estatuillas de los premios Soberano. En ese sentido, mientras que para la mayoría de los productores una película puede servir de tanteo, miedos, pruebas, aprendizajes y exploración; para Frank era simplemente una premonición de otra evolución en el futuro. En 2017, pasa a ser director con la comedia romántica y su ópera prima "Colao".

¿Que cómo le fue? Los números y los datos tienen la respuesta: representó al país en la sección de filmes extranjeros de los premios Oscar de ese año, ganó “Mejor comedia” en premios Soberano 2018, fue ganadora del premio del público en el festival de cine dominicano en Montreal, Canadá; y fue finalista en dos categorías en los premios Platino 2017.

Claro… cabe aclarar, que durante su trayectoria Frank ha tenido que desarrollar la costumbre ante el hecho de a amasar premios… aplausos, simpatía y retos. Ha sido productor ejecutivo de tres películas, director de otras dos y ha participado en 44 películas, triunfando en la categoría de “Mejor Actor” en premios como los Soberano, Juventud, Iris y festivales de cine como el de Guadalupe. Sí, internacional porque ha trabajado en mercados como Los Ángeles, Nueva York y Puerto Rico.

En fin… por lo escrito, porque cada interpretación tiene un nuevo significado y el carisma se expande como aire en diferentes espacios, es un honor que Frank Perozo sea el conductor oficial de esta primera entrega de Dominicana’s Got Talent.